Eduardo Gudynas
ALAI AMLATINA, 29/08/2007, Montevideo.- Mientras que los defensores de la globalización convencional proclaman sus beneficios, tanto económicos como políticos, en América Latina se suman los conflictos con la democracia y la autonomía nacional que genera la apertura al comercio y las finanzas mundiales. Adentrarse en la globalización exige renuncias, y aunque poco se hable de ellas, entre las más dolorosas están el debilitamiento del Estado y la democracia.